Cómo animar a las personas a unirse a “grupos de oración”

Publicado: junio 15, 2011 en Reflexiones, Uncategorized

10 Consejos para ayudar a los miembros de un grupo pequeño a sentirse más cómodos

Orar en un grupo puede ser intimidante para los que no lo han hecho antes. Usted se sorprendería de cuántas personas no están acostumbradas a orar en voz alta con los demás escuchando. Esta es una habilidad importante a desarrollar por todos los creyentes a desarrollar porque si dos o más se ponen de acuerdo en la oración hace la voluntad de Dios se haga tanto en la tierra como en el  cielo, y edifica la comunidad de su Iglesia (Mateo 18.19-20).

Estos hay algunos consejos que le ayudarán a aliviar los temores de las personas que no están familiarizadas con la oración en grupo, y les ayudará a participar más cómodamente en esta tan importante práctica espiritual.

  1. Sea breve. La brevedad puede reducir el nivel de ansiedad en el grupo de oración, ya que da tiempo para que otros oren y sirve como modelo para la sencillez en la oración (Mateo 5.7-13). Las personas que no están acostumbradas a orar en voz alta en un grupo verán rápido y brevemente la oración como algo que ellas también pueden hacer.
  2. Sea informal. No construya una gran oración. Cuando llegue el momento de orar, solo comience. Por ejemplo, “¿Todos listos? Oremos. Siéntanse libres para saltar, si lo desean. Señor,…”. Esto hace que la oración se sienta menos intimidante y más natural.
  3. Sea usted mismo. Imagine a Dios sentado frente a usted en el grupo y hable con él como si fuera otra persona (después de todo, Jesús es totalmente humano y él ha prometido estar en medio de nuestras reuniones). Tengamos un flujo de conversación en el cual compartimos con el Señor y evitamos los clichés cristianos o la compleja jerga teológica.
  4. Use las Escrituras. Invite a las personas a expresar sus oraciones con pasajes bíblicos. Se puede leer algo que sea significativo y luego decir: “Yo creo esto acerca de…” o “Esto es verdad por…”, y hacer referencia a su propia necesidad de oración o una que fue compartida por otro miembro del grupo.
  5. Invite a los más confiados a liderar. Es usual que al menos haya una persona en cada grupo  que tiende a ser más directo en la oración, o que resume bien las múltiples necesidades de oración. Al comienzo de su próxima reunión de grupo, pregúnteles cómo se sentirían acerca de facilitar el tiempo de oración. Si están abiertos a hacerlo, tranquilícelos diciendo: “Sé tú mismo; ¡será algo bueno!”
  6. No llame a nadie. Algunas personas tienen miedo a orar delante de los demás, y si son nuevos en el grupo pueden no volver si usted los pone en el centro de atención.
  7. No vaya “en círculo”. Esto pone a las personas que no quieren orar en voz alta en una situación embarazosa, especialmente si eres el único que no ora cuando le toca.
  8. Comparta primero una petición de oración personal. Esto relaja el ambiente para que otros puedan compartir sus propias peticiones, y es un ejemplo de vulnerabilidad de su parte.
  9. Designe a alguien para que escriba las peticiones de oración. Así podrá darles seguimiento en su próxima reunión. Esto cultiva un ambiente cálido y de cuidado, y permite que las personas se sientan más seguras de la participación personal en el grupo de oración.
  10. Practique la integración. Discutir las necesidades de oración fuera del tiempo asignado para la oración en su próxima reunión puede ayudar a integrar la oración más plenamente en la vida del grupo. Esto ayuda a que el grupo de oración se sienta una parte natural de su grupo, a diferencia de un componente agregado o aislado.

Consejos para el crecimiento: Hay un par de formas para fortalecer esta disciplina espiritual con los miembros de su grupo. En primer lugar, introduzca la oración en diferentes partes de su reunión. Por ejemplo, no siempre tienen que seguir el estudio de la Biblia. Además, incluya breves oraciones en su tiempo de discusión y exprese oraciones de diferentes maneras (acción de gracias, adoración, petición, ministración).

Cuanto más lleguen a conocerse unos a otros en su grupo, más libremente se puede pedir a diferentes personas que lideren la oración. Además, si se está quedando corto de tiempo pero aun así quiere tomar tiempo para orar, pida a los participantes que oren sus propias peticiones. En otras palabras, no se tomen el tiempo para que cada persona comparta y oren; la idea que cada uno exprese sus necesidades de oración al grupo mientras ora.

-Reid Smith es el Pastor de Vida Comunitaria en la Christ Fellowship Church (West Palm Beach, Florida) y el fundador de “2orMore”, ministerio de entrenamiento para liderazgo de grupos pequeños. 

Tomado y traducido de: http://www.smallgroups.com/articles/2011/introducingpeople.html

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